Sábado, 06 Agosto 2016

5 de agosto

Por Bernardino Moyano / Daniel Moyano

¡Un nuevo día comienza! Hoy más temprano que ayer, y tras habernos refrescado y cogido fuerzas para el día que nos aguardaba subimos al autobús en aras de proseguir nuestro viaje.

Debido a la brevedad del trayecto de Mestre hasta Piacenza se adelantó la oración de las laudes supliendo así la ya habitual siesta matinal en el autobús y anticipando las gracias vividas por los hermanos de esta comunidad peregrina durante los 13 días que llevamos.

Parece que en estos días nos hemos acostumbrados a cosas grandes y en Piazencia nuestra siguiente parada no iba a ser menos, un impresionante cuadro de Kiko en la Iglesia de la Santísima Trinidad, uno de los más grandes que ha pintado, casi 600 m² con catequesis incluida. Esta nueva estética que el Espíritu Santo ha dado al camino como vía de evangelización y que a tantos nos toca el corazón. Después Luigi, párroco de esta Iglesia nos despide en la cripta con una oración.

En apenas 10 minutos llegamos al restaurante a comer, hoy toca pasta que devoramos cual maná, pues no nos cansamos de ella.

Retomamos nuestro viaje con una breve siesta de media hora y aún con el sueño volvemos a la ronda de experiencias, un regalo poder ver la acción de Dios a través de los hermanos y una oportunidad para proclamar alabanzas a Nuestro Dios.

Llegando a Turin vamos a la Basílica de Mª Auxiliadora y el Señor nos ha concedido de nuevo otro regalo, celebrar vísperas en la primera capilla que construyó San Juan Bosco. Y es que el Señor es tan bueno con nosotros que vamos caminando de regalo en regalo. No se ha quedado solamente ahí sino que un salesiano del lugar nos ha enseñado y explicado el recinto entero y algunas cosas de la vida de Don Bosco, un hombre con gran celo por la evangelización de los jóvenes.

Después rápidamente nos fuimos al hotel y descargamos las maletas ya que luego teníamos la cena en un restaurante de la zona.

Haced familias que vivan en sencillez, humildad y alabanza, como la sagrada familia de Nazaret.

Manuel Pascual