Miércoles, 27 Julio 2016

26 de julio

Por Carmen Velasco / Juan Gómez-Carpintero

Comenzamos nuestro cuarto día de esta peregrinación con una eucaristía en el Santuario de Altötting, en una pequeña capilla dedicada a Nuestra Señora de Altötting, patrona de Alemania.Creemos que hablamos en nombre de todos cuando decimos que fue una celebración sencilla, íntima y emocionante en un lugar donde la Virgen lleva obrando milagros desde hace muchos años.

Acto seguido retornamos al autobús con destino a nuestra siguiente parada, la cuidad de Praga. Debido a un par de accidentes de tráfico nuestra llegada prevista para las 15:30 se retrasó hasta las 18 horas. Cansados de la larga estancia en el autobús y muertos de hambre, al fin llegamos al restaurante el Centro (restaurante de comida española) donde pudimos disfrutar de nuestra merecida comida. Sobre las 19 horas iniciamos nuestro recorrido por la cuidad acompañados de nuestra guía que nos enseñó los lugares más emblemáticos de una ciudad que, sin lugar a dudas, es impresionante.

Sobre las 21 horas llegamos al hotel concluyendo así nuestro tour, cenamos y nos dispusimos a dar un paseo nocturno por la cuidad para llegar a ver a los apóstoles en el emblemático reloj astronómico y poder contemplar la ciudad de noche desde el puente de Carlos V (para los cinéfilos famoso por su aparición en la película Misión imposible).

Resumiendo, otro gran día de peregrinación.

Los designios del Señor son inescrutables.

Ana López